miércoles, 15 de abril de 2015

5ª NARRACIÓN

Por fin había llegado el día, ahora ya estaba todo decidido. Cerró con fuerza la maleta y echó un último vistazo a su cálida casa, iba a pasar mucho tiempo sin volver a verla, eso si conseguía regresar.

Salió de su casa, cerró la puerta y se dirigió al taxi que le esperaba en la acera. Se subió, cerró la puerta y dijo: " Al aeropuerto de Hispanisilos, por favor. "

En el taxi, recordé la inesperada llamada, que me había hecho mi novia, días anteriores. Lo recuerdo perfectamente:

-¡¡Brian, una tribu pirata, me ha secuestrado, y a mi hermano Dan también!! Por favor ven a buscarnos.

-¿¿Cómo?? ¿Dónde estáis?

-No puedo hablar mucho más, vienen para mí. Estoy en la isla Omaga...

-TE QUIERO, TRACY.

Cuando llegué al aeropuerto, fui el primero en subir al avión. Pero, no había nadie en el avión, solamente yo y los pilotos, para ir a esa isla, por eso, el billete me había costado mucho dinero, pero la verdad no me importaba, porque lo hacía por Tracy.

Al llegar a aquella isla tan rara, llamé a Tracy, y fue una mala sorpresa, porque no me lo cogió ella, sino que me lo cogió uno de los secuestradores. Había sido una mala idea de haberla llamado, ahora los malos sabían que yo estaba en la isla, e irían a por mí.

-¿Tracy...?

- Lo siento tu preciosa novia, en estos momentos no se puede poner... jahajahajaha.... (Burlándose de mí y colgándome la llamada)

Me preocupé bastante, tenía que encontrarlos....

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Después de varias horas sentado en  el suelo del aeropuerto sin saber que hacer decidí instalarme y comer.  Salí de allí en busca de algún hotel donde descansar, pero para mi sorpresa, allí no había nada, ni nadie.

-Qué extraño… No hay ni un mísero hotel, pero si un aeropuerto- Todo era muy raro, casi irreal, Brian estaba muy confuso, y no sabía qué hacer. Volvió al aeropuerto y algo captó su atención, había un cartel delante de la puerta principal, comencé a leerlo con curiosidad:

                               
                                  “Aeropuerto privado de Omaga, propiedad de Robin&Co”


-¿Privado? Por eso el billete fue tan caro…


Entonces caí, Robin… ¿De qué me sonaba aquel nombre? De repente, supe que Tracy y Dan estaban en un gran apuro.Sentía que me iba a desmayar, nunca debería haberse metido con alguien tan importante y poderoso como Robin.
     
-Pero no puede ser –pensando en voz alta aterrado- Después del incidente de hace dos años con aquel magnate Tracy y yo habíamos decidido cambiarnos el nombre y mudarnos, era casi imposible que nadie nos relacionara con nuestras antiguas identidades. ¿Pero cómo…?  


-Fue muy fácil, ¿quieres que te lo explique?- Se me heló la sangre al instante. Me di la vuelta y allí estaba él, sonriendo, divertido. Todo pasó muy rápido, le propiné un fuerte puñetazo en el estómago olvidando con quien estaba tratando y… Un par de segundos más tarde tenía una bala en el hombro. Me caí al suelo por el dolor a los pies de Robin y le miré, cargando esa mirada con todo el odio que sentía en ese momento. Él sonrió aún más y me golpeó la cabeza con la culata de la pistola.

Me desmayé.

-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Al despertarme no sabía donde estaba, no podía ver nada ya que me habían puesto una venda en los ojos. El tiempo me  parecía eterno, no sabía si llevaba ahí horas o simplemente minutos.


Empezaba a arrepentirme por lo que hicimos hace 2 años, eramos jóvenes, simplemente teniamos 17 años, entonces empecé a pensar en alto:

-Nunca me olvidaré de esa noche, todo empezó el viernes Tracy y yo cumpliamos 2  años de novios, quería hacerle un regalo especial entonces decidí llevarle a un concierto de su banda favorita. Compré las entradas y  por la noche le dí la gran sorpresa y nos fuimos al concierto. Todo iba genial , el concierto fue estupendo , nos reíamos, cantábamos y entre canción y canción nos bebíamos un ´chupito´. Cuando se acabó el concierto  nos fuimos a casa, yo conducía estaba más borracho que nunca, iba muy rápido y sucedió lo peor , ella cruzaba la calle y yo, yo…. la atropellé . Bajamos del coche y al ver la cara de aquella muchacha que ahora era simplemente un cadáver nos dimos cuenta que era la hija de un magnate muy reconocido. La gente empezaba a acercarse y lo único que se nos ocurrió era huir, cambiarnos el nombre y mudarnos. Sabíamos que su padre o nos refundía en la cárcel o simplemente nos mataría. Nunca me olvidaré de ese día.

-Yo tampoco.
Entonces me di cuenta de que no estaba solo, Tracy estaba a mi lado.
Escrito por Johanna.

No hay comentarios:

Publicar un comentario